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jueves, 6 de junio de 2013

Orientaciones: Alergias en la infancia

El término alergia o enfermedad por hipersensibilidad incluye un grupo de reacciones adversas mediadas inmunológicamente e inducidas por antígenos, que son aquellas moléculas que desencadenan una respuesta específica del organismo en la que participan, fundamentalmente los anticuerpos y los linfocitos. No todos los antígenos producen reacciones alérgicas, y los que sí lo hacen son conocidos con el nombre de alergenos. Los estudios epidemiológicos, clínicos y fisiopatológicos realizados han permitido en los últimos años un progreso considerable en el conocimiento de los factores que influyen sobre la susceptibilidad de un determinado sujeto, el desarrollo posterior de la alergia y su gravedad, el pronóstico de su evolución y de la respuesta al tratamiento.
Para seguir leyendo, PINCHA AQUÍ
Fuente: Revista Digital de la Universidad de Padres on line

viernes, 3 de mayo de 2013

Orientaciones: padres separados

En familia y cole hemos encontrado unas orientaciones que nos parece interesante resaltar en nuestro blog sobre cómo han de actuar los padres separados para favorecer la educación y el bienestar de los hijos e hijas.
Esta comienza así: El final de las relaciones de pareja, salvo contadas excepciones, es un momento doloroso, precedido casi siempre de tensiones, hostilidad y disputas de las que el hijo o la hija es testigo. Es el punto final de un proyecto de vida que se inició con amor e ilusión.
Para leerlas, PINCHA AQUÍ

miércoles, 13 de marzo de 2013

Recurso: Diccionario para padres

Hay miles de términos que vosotros como padres escucharéis constantemente, pero ¿sabéis a qué hacen referencia? Os lo pongo fácil: un “diccionario para padres”, algunos de los conceptos que aquí aparecen han sido desarrollados por educapeques en otros artículos o por otros colaboradores de Educapeques. Los términos – espero – os sirvan para entender lo que no sabíais o aprender más sobre vuestros hijos.
Para acceder a él PINCHA AQUÍ

miércoles, 16 de enero de 2013

Orientaciones: ser buenos padres

Os dejamos los 10 mandamientos para ser buenos padres:
1.- Demuéstrale lo mucho que lo quieres.
Todos los padres quieren a sus hijos pero :
¿Se lo demuestran cada día?, ¿Les dicen que son lo más importante que tienen, lo mejor que les pasó en la vida?. No es suficiente con atender sus necesidades, consolarlo cuando llora, preocuparse por su sueño, su alimentación, los cariños y los mimos son imprescindibles. Los padres que no escatiman besos y caricias tienen hijos más felices, cariñosos con los demás y pacientes con sus compañeros de juegos. Demostrarles que nuestro amor es incondicional será vital para su futuro. Sólo quien recibe amor es capaz de transmitirlo. No se van a malcriar porque reciban muchos mimos, siempre respetando las normas de convivencia.
Para seguir leyendo: PINCHA AQUÍ
Fuente: escuela en la nube

jueves, 22 de noviembre de 2012

Orientaciones: El uso del chupete

LA SUCCIÓN DEL PULGAR Y EL USO DEL CHUPETE:
Muchos niños, en los primeros años de vida, suelen estar apegados a objetos como un peluche, trozo de tela, manta etc. Esta costumbre, al igual que el uso del chupete o la succión de pulgar, es empleada a menudo para calmarse, dormirse o tranquilizarse. Sin embargo, se pueden convertir en un problema cuando el niño se vuelve obsesivo o se instauran como un hábito permanente.
La succión del pulgar y el uso del chupete son unas de las costumbres más frecuentes en los niños. Todos nacen con el reflejo de succión y todos se chupan el dedo alguna vez, posteriormente este hábito es utilizado en situaciones de inseguridad, cansancio o aburrimiento, siendo el adulto el que justifica esta conducta cuando aparecen las situaciones anteriormente mencionadas.
PROBLEMAS QUE SE DERIVAN DE ÉSTE HÁBITO:Cuando el uso del chupete o la succión del dedo persiste más allá de los dos años y medio, pueden ocasionar alteraciones en la constitución de los órganos de la boca, que a su vez, pueden generar otras dificultades secundarias. Las más significativas son:
- Formación de paladares elevados u ojivales.
- Mala implantación dentaria
- Aparición de la mordida abierta y cruzada.
- Se favorece la presión anterior y/o lateral de la lengua sobre la arcada dentaria
- Desarrollo de la deglución atípica
- Uso más frecuente de la respiración bucal en detrimento de la respiración nasal.
- Dificultades en el lenguaje expresivo, pueden aparecer alteraciones en la articulación de los sonidos “S”, “C” y ”CH” entre otros.
ORIENTACIONES GENERALES:
- Son más aconsejables los chupete de tetina ortodóncica que los de forma redonda, ya que al tener la parte inferior plana, impiden el movimiento anterior de la lengua.
- Evitar en lo posible la succión del pulgar desde el momento en que sea detectado, es un hábito difícil de erradicar, se aconseja mejor en los momentos iniciales utilizar el chupete como sustituto.
- Sea selectivo con los momentos del día en que se le ofrece
- Quítele el chupete de la boca antes de que caiga en un sueño profundo. Es mejor tolerar unos minutos de llanto durante los primeros días que escuchar un llanto interminable después.
- Lave y esterilice el chupete, es una fuente de gérmenes e infecciones.
- Acostumbre a su hijo a tener una alimentación variada, ofreciéndole alimentos con diferentes sabores, temperaturas y texturas (sólido, líquido, semisólidos. )
¿ QUÉ PODEMOS HACER ?
Además de las orientaciones generales anteriormente mencionadas, incluimos una serie de recomendaciones específicas para ayudar a superar las posibles dificultades que aparezcan.
- No buscar el conflicto y emprender medidas que compensen la acción. Intentar distraer al niño, ofrecerle algo para que lo coja y juegue.
- No hablar de éste hábito en clave de conflicto con él y delante de otras personas.
- Desligar de estos hábitos todo nuestro componente emocional y afectivo ( a muchos padres les gusta la imagen de su hijo con el chupe, les hace gracia etc. )
- Sean consecuentes con las medidas a emprender.
- Aproveche fechas significativas para ayudar a eliminar el chupe ( navidades, un cumpleaños etc )
- Durante un tiempo, y a la hora de dormir, acompáñelo, cuéntele un cuento y así hasta que concilie el sueño, de forma tranquila y relajada.
- No vuelva a dar el chupete cuando ya ha decidido que lo elimine.
- Por la noche y para dormir colóquele algo en el dedo, como un guante que abarque toda la mano. También se suelen utilizar sustancias amargas.
- Por el día, en el caso de succión del pulgar, hágale alguna señal recordatoria

viernes, 20 de enero de 2012

Orientaciones: Las chucherías

Aquí os dejamos unas orientaciones a tener en cuenta para controlar las chuches que toman vuestros hijos e hijas. Se corresponden con el boletín de la Escuela de Padres nº6

BUENAS RAZONES PARA CONTROLAR LAS CHUCHES:
Nueve de cada diez niños lo avalan: si les preguntáramos en qué se gastarían el dinero que les damos seguramente dirían… ¡EN CHUCHES!
Uno de los problemas alimentarios y nutricionales más importantes en la infancia actual es el consumo de golosinas, popularmente conocidas como “chucherías”. En consecuencia, es muy importante saberles explicar a los niños y niñas la razón por la cual no es bueno para su salud que coman dulces, bollos, chucherías, refrescos y similares con frecuencia.
Por lo general las golosinas son temidas por padres y madres por la relación que guardan con la aparición de caries dentales, consecuencia directa de su consumo, pero hay que tener también en cuenta las graves repercusiones nutricionales: las chucherías y otros dulces (sobre todo la bollería industrial) aportan una gran cantidad de calorías superfluas y vacías (es decir, sin nutrientes), que contribuyen a la obesidad y a sustituir a otros alimentos mucho más necesarios para el desarrollo del niño o la niña. Básicamente están fabricadas con hidratos de carbono simples (azúcares) y aditivos, sobre todo edulcorantes, colorantes y potenciadotes del sabor.
¿Le debo negar tajantemente que coma chuches?Hay que tener en cuenta que a un niño o niña le resulta a menudo difícil sustraerse a la presión ambiental de los medios de comunicación que anuncian dulces y chucherías y de los otros niños que los consumen. La solución pasa por hacerle entender que son alimentos que no conviene tomar cada día, siempre predicando con el ejemplo, y tratar de llegar con él o con ella al acuerdo de que los dulces, bollos, golosinas, refrescos y similares han de reservarse para ocasiones especiales, tales como cumpleaños o fiestas señaladas (Navidad, ferias, etc.). Podemos acordar el consumo de determinadas golosinas en sólo un determinado día a la semana o unas horas específicas, dándole a elegir dicho día u horas. De este modo y aunque no lo parezca, disfrutará mucho más que si los come a diario y a todas horas. En caso de que la ansiedad sea excesiva y muy insistente, se le puede dejar que disfrute y que saboree una determinada golosina, pero recordándole en todo momento que ese ofrecimiento es ocasional y en pequeñas dosis, y no propio de cada día.
¿Le puedo dar las chuches como recompensa?Es muy importante no solamente controlar cómo se consumen los dulces, sino también el ritual que los acompañan. No debemos utilizar las chuches de forma chantajista (“si le das un beso a la abuela te doy una chuche”). Otra cosa es que las chuches nos sirvan como reforzadores, empleadas únicamente en casos muy excepcionales, cuando nos han fallado otras técnicas para lograr un cambio en el niño.
¿A partir de qué edad puede comer mi hijo o hija chucherías?Cuanto más tarde mejor. No obstante, es aconsejable retrasar su introducción hasta, al menos, los dos años de edad. Hay que procurar que ninguna otra persona que no sea el padre o la madre le ofrezca golosinas al niño (tales como otro hermano, abuelos, tíos o el tendero de la esquina). En caso de que alguien se las dé, podemos decir que nosotros se las guardaremos hasta más tarde.
¿Hay unas más convenientes que otras?En general, todas son perjudiciales, pero puestos a elegir entre las golosinas, los pasteles y el chocolate son menos nocivos que los caramelos. Los dulces pegajosos son los peores, porque sus fragmentos tienden a adherirse a los dientes y provocan, en gran medida, la aparición de caries dental. También las hay sin azúcar, aunque a veces incluyen otros ingredientes que también pueden ser perjudiciales.
Algunas orientaciones:Es fundamental mantener una boca sana, no sólo comiendo sano, sino manteniendo una adecuada y correcta higiene bucal. Para ello, aparte de lavarse los dientes después de cada comida, es fundamental insistirle al niño o la niña para que se los limpie también con el cepillo dental cada vez que termine de comer chucherías.
Es aconsejable no tener golosinas en casa y no comprarle al niño cada vez que se sale fuera o se entra en una tienda. De esta manera se evita que las pida espontáneamente al salir de casa. El niño tiene que aprender a aceptar la negativa de los padres a comprarle golosinas, a la vez que aprende que puede tomarlas en algunas ocasiones.
Con los más pequeños es más fácil controlar en qué se gastan la paga que con los adolescentes. Es fundamental enseñarles desde pequeños a administrar esa paga, haciéndoles entender que no es lo mejor gastarla en golosinas y otros productos similares.
Las chuches jamás deben sustituir el tentempié de media mañana en el colegio o en casa. Lo conveniente es prepararle al niño a media mañana un pequeño bocadillo al estilo tradicional, junto con una pieza de fruta y/o un lácteo bajo en grasa. Como bebida: agua.
Piensa que estos alimentos tienen azúcar en exceso. Por este motivo tienes que tener claro que no complementan ni pueden sustituir una comida. Son alimentos que le van a quitar el hambre al niño, le van a provocar caries y que aumentan el riesgo de que tenga carencias vitamínicas. Las vitaminas del grupo B, B1 y B2 intervienen en el aprovechamiento de los azúcares, por lo que si se toman en exceso aumentan sus necesidades diarias. Además, estos alimentos pueden ser responsable del exceso de peso y, en consecuencia, de la obesidad.

jueves, 12 de enero de 2012

Orientaciones:Cómo desarrollar la inteligencia

Aquí os dejamos unas orientaciones a tener en cuenta para desarrollar la inteligencia de nuestros hijos e hijas. Se corresponden con el boletín de la Escuela de Padres nº5
Hasta los seis años, tu hijo dispone de un potencial que no volverá a tener en toda su vida. Y está demostrado que una estimulación adecuada y sistemática, sobre todo durante los tres primeros años, contribuye a desarrollar sus enormes capacidades. Por eso se recomienda que el niño crezca rodeado de estímulos sensoriales y psicomotrices. Es lo que se conoce como "aprendizaje temprano".
Las vacunas son, tal vez, el mejor representante de la medicina más eficaz: la preventiva. En educación todavía no hemos encontrado un método tan sencillo de administrar para potenciar en los niños la capacidad de aprender, y así prevenir el temido fracaso escolar.
La primera idea importante que los padres de un recién nacido debemos tener es que todo niño llega al mundo con una enorme capacidad para aprender. Tanto es así que a los 6 años, siguiendo el perfil de desarrollo de Doman-Delacato, un niño ya ha aprendido:
 A entender el lenguaje oral
 A leer el lenguaje escrito
 A reconocer un objeto mediante el tacto
 A caminar erguido en patrón cruzado
 A hablar un lenguaje abstracto, simbólico y convencional
 A escribir este lenguaje
Estas seis funciones, se caracterizan, en primer lugar, porque son exclusivas de la corteza cerebral humana y ningún otro ser de la tierra las posee. En segundo lugar, porque son el fundamento y la base de todos los aprendizajes posteriores.
Cuanto más asumidas y automatizadas estén estas funciones cuando nuestro hijo comience la escuela (primaria), más posibilidades de éxito tendrá
Igualmente es fundamental comprender que ninguna de estas funciones básicas las puede ejercer un recién nacido porque, como seres humanos, heredamos enormes potencialidades para desarrollar a lo largo de nuestra vida, pero muy pocas realidades. La explicación radica en que el niño ya nace con el número de neuronas del que dispondrá toda la vida. Pero una neurona, por sí sola, sirve para muy poco. De hecho, mueren miles de ellas diariamente y no pasa nada. Lo verdaderamente poderoso son los circuitos neuronales que se van formando mediante la estimulación que el cerebro recibe a través de los sentidos y del movimiento. Todo esto nos conduce a lo más importante para el aprendizaje temprano: estos circuitos neurológicos sólo alcanzan la plenitud si, a través de los sentidos y del movimiento, llegan estímulos al cerebro en esta etapa de la vida de la persona. Y lo más importante: estas funciones humanas superiores sólo pueden llegar a su máximo potencial, si se conceden al niño oportunidades de aprendizaje, durante estos primeros años de especial desarrollo neurológico.
Numerosos ejemplos desgraciados ponen de manifiesto esta realidad:
El más reciente tal vez sea el caso de un niño y una niña encontrados en un bosque de Japón en 1972, cuando tenían, según las radiografías de sus huesos, entre 5 y 6 años. Se comportaban como animales en el caminar y en el modo de comunicarse. En 1990, con 23 ó 24 años, a pesar de los esfuerzos de numerosos especialistas, no habían conseguido andar erguidos con habilidad, usar las manos para tareas finas, ni comprender ni expresar lenguaje hablado o escrito. La evolución de los niños que vivían los primeros años en los antiguos orfanatos es otro triste ejemplo en la misma dirección. Como dice Doman, algunos niños no están atados porque son disminuidos, sino que son disminuidos porque han estado atados.
En sentido contrario, los niños con más posibilidades de éxito a lo largo de la historia han sido aquellos que en su casa han tenido un ambiente culturalmente rico, y sus padres, habitualmente las madres, guiadas por su amor y su sentido común, han valorado la cultura y han dado oportunidades a sus hijos, desde el primer día, para tocar, ver, oír y moverse.
No se trata de hacer superdotados, ni de pretender que nuestros hijos sean unos genios. Pero sí se trata de ayudarles a que desarrollen todas las capacidades que llevan dentro para que sean unas personas equilibradas e inteligentes.
Ignoramos cuáles son las capacidades genéticas y hasta dónde llegarán, pero no nos debe preocupar este hecho porque sobre ello nada podemos hacer. En cambio, sí debemos buscar información y formarnos sobre cómo aprovechar el escaso tiempo de que disponemos los padres para nuestros hijos en la sociedad actual. No debemos olvidar de que esta información debe servirnos para estimular al tiempo que disfrutemos y nos divirtamos con nuestros hijos y, además, para que éstos alcancen las herramientas suficientes que les permitan, cuando sean adultos, elegir aquello que quieran ser.

viernes, 29 de abril de 2011

Orientaciones: Prevención de accidentes en casa

Aquí os dejamos unas orientaciones a tener en cuenta para prevenir accidentes en casa. Se corresponden con el boletín de la Escuela de Padres nº8
Nos da la sensación de que en casa, es donde más seguros están nuestros hijos. ¡Para nada! Los espacios del hogar están a menudo pensados y diseñados para la comodidad de los adultos. En todas las estancias puede haber riesgos, pero la cocina, el baño y la sala de estar se llevan el premio a la peligrosidad.
Estas recomendaciones te ayudarán a minimizar el riesgo de que sufran un accidente doméstico.
El cuarto de baño:Como norma general: Nunca dejaremos al niño sin vigilancia dentro del cuarto de baño y evitaremos poner cerrojos internos.
Electricidad:Dada la proximidad del agua, la electricidad se convierte en un peligro importante. Situaremos los aparatos eléctricos en la pared y a gran altura y nunca utilizaremos el secador si el niño no está completamente seco. Bañera: Colocaremos en su interior una alfombrilla antideslizante. Comprobaremos antes de introducir al niño y con la ayuda de un termómetro sumergible si la temperatura del agua es correcta.
Inodoro: Podremos instalar un asiento adaptable y nos acordaremos de enjuagar con abundante agua su interior cuando hayamos utilizado productos desinfectantes para su limpieza.
Armarios y utensilios: Los armarios estarán debidamente cerrados y los productos de limpieza, objetos punzantes, perfumes y cosméticos y medicamentos permanecerán fuera de su alcance.
Limpieza: No mezclaremos detergentes líquidos con lejía ya que desprenden productos tóxicos.
Principales productos tóxicos del baño: jabón; champú; suavizante; sales baño; cosméticos y medicamentos.

La cocina
Como norma general: Cada cosa en su lugar: las bolsas de plástico, productos de limpieza, objetos punzantes, cortantes y cerillas, deben estar bien ordenados en sus armarios y cajones y, a ser posible, bajo llave o en altura.
Fogones: No dejaremos nunca un recipiente en el fuego sin vigilancia y cuidaremos de que los mangos de las sartenes no sobresalgan, queden hacia el interior. Es muy aconsejable colocar un salvafuegos en la superficie de cocción y una barandilla protectora delante de la cocina.
Suelo: Procuraremos limpiarlo a conciencia si se nos derrama cualquier sustancia. Los cuencos de alimentos de los animales de compañía estarán fuera de su alcance.
Cubo de la basura: Evitaremos dejarlo fuera de su armario y tendrá una tapadera que encaje bien.
Electrodomésticos: Deberemos seguir con atención las instrucciones marcadas por el fabricante para su manejo. Acortaremos los cables y cuidaremos de que los pequeños no anden cerca de la tabla de planchar.
También procuraremos: No tener puertas oscilantes. No tener manteles encima de la mesa de los que puedan tirar o bien los sujetaremos con pinzas especiales. Tener paños de una fibra especial que nos permita en un momento dado, sofocar un pequeño fuego.
Principales productos tóxicos de la cocina: detergentes; productos de limpieza en general; ambientadores disolventes; desatascadores; combustibles; medicamentos; café; bebidas alcohólicas

El dormitorio
Como norma general: Cuando le dejemos durmiendo, enchufaremos el interfono portátil. Podremos oír todo lo que pasa en la habitación desde donde estemos.
Equipamientos de los niños: No tendrán piezas desmontables y estarán fabricados según las normas de seguridad reglamentarias.
Ventanas y puertas: Las ventanas estarán cerradas cuando el niño esté solo y dispondremos de cierres seguros. En las puertas colocaremos barreras de seguridad.
Muebles: Los armarios y cajones estarán cerrados y si los muebles no tienen esquinas redondeadas, podremos adquirir unos apliques para ello.
Lámparas: Los apliques de pared son más seguros que las lámparas de mesa o de pie.
Aparatos eléctricos: Cualquier aparato eléctrico o de calefacción debe estar alejado de la cama o cuna.
Durante el sueño: La almohada y el colchón no serán excesivamente blandos para evitar que el niño quede hundido si duerme boca abajo. Tendremos cuidado de usar pijamas de fibras naturales y nunca sintéticas e inflamables.
Principales productos tóxicos del dormitorio: antipolillas; pilas; productos de uso escolar; medicamentos

El salón
Como norma general: En la sala procuraremos reservar un espacio alfombrado para que el niño juegue. Tendremos un arcón para que guarde sus juguetes y evitar que queden dispersados y tenga ganas de ir a buscarlos. Todos los enchufes estarán debidamente protegidos. Repasaremos cada día los sofás y el suelo donde a menudo se nos caen monedas o pequeños objetos pequeños como tapones de bolígrafo…etc. Constituyen un serio peligro de atragantamiento. Decoración: Intentaremos que nuestros gustos estéticos no estén reñidos con la funcionalidad: los objetos delicados estarán en altura y las alfombras debidamente fijadas en el suelo.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Escuela de Padres: Articulación 1

Las siguientes orientaciones se corresponden con el dossier ya entregado de Escuela de Padres nº 19
¿CÓMO HAY QUE HABLAR AL NIÑO/A?
Para la adquisición del lenguaje, los niños disponen de diversos órganos (oídos, lengua, nariz, boca) y de un sistema nervioso. Pero también es muy importante en este proceso de adquisición, el lenguaje con el que nos dirigimos a ellos los miembros de la familia y demás personas que le rodean.
Según sea adecuado o no, podemos determinar un desarrollo lingüístico acelerado, enlentecido o retardado. Aunque también hay que decir que un entorno lingüístico desfavorable no es la única causa de retraso en el lenguaje.
¿CÓMO HAY QUE HABLAR AL NIÑO/A PARA INTENTAR QUE TENGA UN DESARROLLO FAVORABLE DEL LENGUAJE Y DEL HABLA?
1-HABLAR LENTO, CLARO Y PAUSADO
Hay que hablar más lentamente al niño/a, sobre todo si es pequeño. Hablar con CLARIDAD y ARTICULANDO BIEN. Evite hablar al niño/a si tiene una fuente sonora cerca. Reduzca los ruidos ambientales mientras habla con su hijo/a. es habitual tener varios niños/as jugando en la misma habitación y con la TV puesta, en este contexto, ningún mensaje adulto puede ser analizado adecuadamente.
2- VOCABULARIO APROPIADO AL NIVEL DE DESARROLLO
Conviene utilizar un vocabulario adecuado al dirigirse al niño/a. las palabras nuevas serán introducidas progresivamente, una de cada vez, y siempre acompañadas de una explicación o un ejemplo que el niño/a pueda comprender. A partir de los 4 o 5 años, los niños están suficientemente adelantados en su desarrollo para requerir del adulto una explicación de las nuevas cosas que oyen a su alrededor.
3- HABLARLE DE COSAS QUE LE INTERESEN
Evidentemente, hay que partir de los intereses del niño/a y centrarnos en ellos desde el primer momento. Poco a poco se podrán ampliar los campos de interés introduciendo nuevos elementos y nuevas palabras. El enriquecimiento de las conversaciones del niño/a así dadas es aprovechable en estos aspectos. Por una parte el niño/a aprende a utilizar un vocabulario variado y otra tiene ocasión de familiarizarse con los procedimientos básicos de la conversación.
4- ADAPTAR EL LENGUAJE
Cuando hablamos de adaptar el lenguaje no hablamos de utilizar el “lenguaje del bebé” dirigido a veces a los lactantes y que hay que evitar a toda costa con los niños/as en edad de aprender el lenguaje. Se pretende utilizar un lenguaje sencillo para el niño/a pero que pueda aumentar en complejidad cuando sea necesario.
5- NO REPETIR SU LENGUAJE ERRÓNEO
Haremos hincapié en no repetir el lenguaje del niño/a, sobretodo en aquellos casos en que está mal pronunciado. No debemos repetirlo aunque nos parezca simpático, si lo hacemos así no estaremos proporcionando al niño/a el modelo correcto y adecuado de pronunciación que resulta necesario para corregir esta dificultad. Si el niño/a dice “abo, abo” y nosotros lo repetimos, lo que haremos será fijar esa palabra así y al niño/a le costará más comprender y llegar a pronunciarla correctamente; por tanto, estaremos fijando el error.
6- LEERLES EN VOZ ALTA
Es importante leer en voz alta al niño/a cuentos adaptados a su edad. Esto nos permitirá, entre otras cosas, a enriquecer el vocabulario. La lectura se realizará de forma pausada y, una vez finalizada, se pueden establecer conversaciones sobre los personajes, el argumento, etc.

lunes, 25 de octubre de 2010

Escuela de Padres: Calidad Estimular 0-1 mes

Estas orientaciones se corresponden con el boletín de escuelas de padres ya entregado nº 17.
La atención temprana comprende actualmente actuaciones dirigidas a prevenir situaciones de riesgo, a la intervención con niños con trastornos en su desarrollo o que tienen el riesgo de padecerlos. Contempla además un adecuado asesoramiento sobre aspectos relacionados con el entorno, la estimulación y los cuidados, que tiene una importante función preventiva, al aportar conocimientos y estrategias para un desarrollo idóneo del niño en sus distintas áreas.
SITUACIÓN DE PARTIDA AL NACER:
• Ajuste fisiológico (ritmos sueño, alimentación, etc) y adaptación entre niño y adulto.
• Despliegue de conductas reflejas: el niño responde a los estímulos pero con respuestas involuntarias.
• Las capacidades sensoriales del niño ya funcionan.
A PARTIR DE AQUÍ, EL NIÑO:
• Emite señales a través de:
• Llanto: expresa emociones y le sirve para comunicarse.
• Miradas: son movimientos breves, no dirigidos voluntariamente hacia el estímulo.
• Movimientos corporales: aún siendo globales, en masa y no coordinados, se trata de su forma natural de responder ante cualquier estímulo interno o externo. No siempre reflejan necesariamente malestar o ansiedad.
A PARTIR DE AQUÍ, EL ADULTO:
• Debe aprender a identificar y responder a las señales que emite el niño.
ESTÍMULOS AMBIENTALES
• Luz o iluminación: proporciónale una iluminación media y que no se dirija de forma directa a los ojos del niño. Evita los cambios bruscos para favorecer su adaptación.
• Sonido: habla al niño; recuerda que prefiere las voces humanas más que cualquier otro sonido. Deben existir momentos de silencio y momentos de ruido para que el niño se adapte a su entorno, pero evitando los cambios bruscos de sonido y la ausencia o la constancia del mismo.
• Espacios: proporciónale un espacio propio y preferentemente reducido. Respeta su tendencia a arrastrarse en la cuna. Evita las cunas grandes, potencia los cucos o nidos. Disfruta del abrazo cuando el niño esté en situación de alimentación o simplemente despierto.
Utiliza el porta-bebé sólo para traslados momentáneos, evitando tiempos prolongados.
RESPUESTAS DEL ADULTO AL NIÑO
Cuando los niños dejan de ser atendidos en el hospital y pasan al cuidado exclusivo de los padres, con frecuencia se genera en éstos sensaciones de inseguridad, falta de competencia, ansiedad, temores. Esto es una fase normal del proceso de adaptación inicial y que comenzará a desaparecer cuando se aprenda a interpretar y responder a las señales que emite el niño.
PARA MEJORAR ESTE PROCESO ADAPTATIVO:
• Escucha, observa y mantén la tranquilidad.
• El llanto es una señal de comunicación a la que debes responder utilizando la voz (hablar, susurrar, cantar) y el contacto físico que no siempre será cogerlo en brazos: prueba con caricias o masajes, y si no, abrázalo.
Si tomas en brazos al niño conviene:
• Sujetar bien la cabeza para favorecer una buena interacción cara a cara.
• Y si buscas favorecer la relajación, prueba a tomarlo sujetando su cabeza en una posición de arrullo y asegurando la sujeción de la misma, restringiendo suavemente el movimiento corporal.
• Cambia al niño de posición mientras se encuentre despierto y estés presente, incluyendo la postura boca abajo para favorecer el control de la cabeza y la exploración del ambiente.
• Aprovecha el momento de la lactancia para disfrutar de la relación con el niño puesto que no se trata solamente de un acto nutritivo sino de un marco de interacción y comunicación.• Aprovecha el cambio de pañal y sobre todo el baño, para acariciar y estimular al niño a través del tacto.
• Respeta sus reacciones y estados (sueño, vigilia, llanto)

jueves, 24 de junio de 2010

Orientaciones: Ocio y tiempo libre

Aquí os dejamos unas orientaciones a tener en cuenta para aprovechar el ocio y el tiempo libre con nuestros hijos e hijas. Se corresponden con el boletín de la Escuela de Padres nº18 (entregado en formato papel).
Aunque hoy en día parece que no tenemos tiempo para nada, lo cierto es que cada vez encontramos más recursos y oportunidades para disponer de tiempo libre.
Es cierto que muchas actividades implican un gasto económico y por eso hay que buscar otras opciones. No es conveniente que los niños aprendan que sólo se pueden divertir cuando van al cine o de compras.

ACTIVIDADES A REALIZAR EN EL TIEMPO LIBRE:
El tiempo libre es algo muy diferente a gastar y puedes educar a tus hijos para que lo vivan de otra manera.
Las aficiones, que se enmarcan dentro de un ocio activo y consciente, práctica de deportes.
Las actividades que consisten en ver excesivamente la televisión, ordenador, y otras actividades similares, que configuran un ocio pasivo.
Las actividades útiles que no son pura diversión, realización de cursos.

PAUTAS A SEGUIR:
Respetar la autonomía y la libre elección. Enseñar a crear, no sólo a consumir.
Fomentar la diversión y aprendizaje en las actividades de ocio, tanto de forma individual como colectiva.
Respetar el no realizar actividad alguna, ya que la ociosidad puede servir como fuente de aprendizaje.
Ayudar a descubrir el placer que genera la realización de las tareas cotidianas que se han de realizar en el tiempo libre, como colaborar en tareas de la casa.
Dejar tiempo para el ocio gratificante y formativo.
Compatibilizar el ocio individual con el colectivo.
Identificar los ocios nocivos y crear un sistema de valores que genere su rechazo.
Participar en las actividades que otras instituciones (ludotecas, clubes ) organizan para el tiempo libre.

SUGERENCIAS PARA COMPARTIR EL TIEMPO LIBRE:
Aunque estemos cansados o enfadados, es conveniente dedicar un tiempo diario de exclusividad a nuestros hijos.
Si durante el resto de la semana no encontramos demasiado tiempo para estar con nuestros hijos, podemos aprovechar los fines de semana y el verano para compartir momentos comunes.
Acontecimientos como su fiesta de cumpleaños, la representación de fin de curso, etc son momentos importantes para el niño. Por lo que siempre que podamos debemos colaborar.
Un regalo no puede suplir la falta de atención por nuestra parte.
No debemos confundir la atención y preocupación por nuestro hijo con un exceso de protección hacia él.

jueves, 27 de mayo de 2010

Orientaciones: Cuento del Ratoncito Pérez

A los peques de la casa la caída de los primeros dientes les hace muchísima ilusión. Es que muchísimas familias aún conservan la tradición que le dice al niño que ponga el diente debajo de la almohada cuando se vaya a dormir. Mientras el niño duerme, el Ratoncito Pérez se llevará el diente y en su lugar dejará un regalo. En realidad, esa tradición existe para calmar el posible dolor y el trauma que puede suponer la caída de un diente para algún niño.

Cuento del Ratoncito Pérez
Pepito Pérez era un pequeño ratoncito de ciudad. Vivía con su familia en un agujerito de la pared de un edificio. El agujero no era muy grande pero era muy cómodo, y allí no les faltaba la comida. Vivían junto a una panadería, por las noches él y su padre iban a coger harina y todo lo que encontraban para comer. Un día Pepito escuchó un gran alboroto en el piso de arriba. Y como ratón curioso que era trepó y trepó por las cañerías hasta llegar a la primera planta. Allí vió un montón de aparatos, sillones, flores, cuadros..., parecía que alguien se iba a instalar allí.
Al día siguiente Pepito volvió a subir a ver qué era todo aquello, y descubrió algo que le gustó muchísimo. En el piso de arriba habían puesto una clínica dental. A partir de entonces todos los días subía a mirar todo lo que hacía el doctor y aprendía, volvía a mirar y apuntaba todo lo que podía en una pequeña libreta de cartón.
Después practicaba con su familia lo que sabía. A su madre le limpió muy bien los dientes, a su hermanita le curó un dolor de muelas con un poquito de medicina... Y así fue como el ratoncito Pérez se fue haciendo famoso. Venían ratones de todas partes para que los curara. Ratones de campo con una bolsita llena de comida para él, ratones de ciudad con sombrero y bastón, ratones pequeños, grandes, gordos, flacos... Todos querían que el ratoncito Pérez les arreglara la boca.
Pero entonces empezaron a venir ratones ancianos con un problema más grande. No tenían dientes y querían comer turrón, nueces, almendras, y todo lo que no podían comer desde que eran jóvenes. El ratoncito Pérez pensó y pensó cómo podía ayudar a estos ratones que confiaban en él. Y, como casi siempre que tenía una duda, subió a la clínica dental a mirar. Allí vió cómo el doctor le ponía unos dientes estupendos a un anciano. Esos dientes no eran de personas, los hacían en una gran fábrica para los dentistas. Pero esos dientes, eran enormes y no le servían a él para nada. Entonces, cuando ya se iba a ir a su casa sin encontrar la solución, apareció en la clínica un niño con su mamá. El niño quería que el doctor le quitara un diente de leche para que le saliera rápido el diente fuerte y grande. El doctor se lo quitó y se lo dió de recuerdo. El ratoncito Pérez encontró la solución: "Iré a la casa de ese niño y le compraré el diente", pensó. Lo siguió por toda la ciudad y cuando por fin llegó a la casa, se encontró con un enorme gato y no pudo entrar. El ratoncito Pérez se esperó a que todos se durmieran y entonces entró a la habitación del niño. El niño se había dormido mirando y mirando su diente, y lo había puesto debajo de su almohada. Al pobre ratoncito Pérez le costó mucho encontrar el diente, pero al fin lo encontró y le dejó al niño un bonito regalo.
A la mañana siguiente el niño vió el regalo y se puso contentísimo y se lo contó a todos sus amigos del colegio. Y a partir de ese día, todos los niños dejan sus dientes de leche debajo de la almohada. Y el ratoncito Pérez los recoge y les deja a cambio un bonito regalo. Y colorín colorado este cuento se ha acabado.
FIN
Cuento de Maria Dolores Roca - http://www.ortoclinic.com/

BIBLIOGRAFÍA RECOMENDADA:
El ratoncito Pérez. Ed. Susaeta
La mágica historia del ratoncito Pérez. Fidel del Castillo

martes, 25 de mayo de 2010

Orientaciones: Los dientes

De una forma general, la primera visita al dentista debe realizarse alrededor de los 3 años, cuándo se encuentra completa la erupción primaria, para una primera revisión.
Los controles se deben hacer a cada 6 meses, y no esperar que tenga que ser de urgencia. De todas formas, antes de los 3 años, tenga el hábito de examinar los dientes de su bebé. Los dientes saludables tienen un color uniforme. Si ves manchas o puntos en los dientes, lleve a su bebé al dentista. Limpie los dientes de su bebé con un paño suave y limpio o con un cepillo dental para bebés en cuanto salgan en la boca.
Cuando llegue el momento de acudir al dentista, a los tres años de edad o incluso antes cuando se detecte algún problemita, los padres deben esforzarse por transmitir a su hijo una sensación de confianza y de seguridad. Es necesario que entre el niño y el dentista haya una buena relación de complicidad y no de miedo ni de temores.
La caída de los primeros dientes no elige día ni hora. Pero es normal que eso ocurra a partir del quinto cumpleaños de los niños. A partir de esa edad, y alrededor de los 6 años, todo es posible. De repente, sin saber cómo, el niño empieza a notar que algún diente se mueve y, en un momento dado,... ¡sorpresa! El diente se cae. ¡Qué alegría! Son los primeros dientecitos de leche que dejan sus casitas para dar paso a los nuevos "inquilinos" definitivos, El hecho seguramente pillará de sorpresa a los niños y a los padres. Y también al ratoncito Pérez, pues seguramente él tampoco esperaba que eso ocurriera así, tan rápidamente, y no había preparado aún el regalo.

Este esquema puede servir de guía a los padres para que conozcan cuándo suelen caer los dientes de leche (o temporales) y cuándo serán reemplazados por dientes más grandes y fuertes (conocidos como dientes permanentes o definitivos). Será también el momento de recordar el cuento de Ratoncito Pérez para que los niños sientan ilusión por la pérdida de un diente y el nacimiento de otro. Un poco de ilusión nunca es demasiado. Existe una máxima en odontología que dice: "Es más importante observar el orden de aparición de los dientes en la boca del niño que la edad en que los mismos aparezcan".
 
 
ANTE ACCIDENTES Y/O ROTURAS:

Lo primero, se debe acudir a un odontólogo. De ello dependerá el futuro de los dientes de su hijo.
Los traumatismos pueden ocurrir en dientes temporarios o permanentes. Un golpe puede aflojar, desprender, fracturar o desplazar el diente.
Si algún diente se despega de la encía, colocarlo en un recipiente con leche tibia o ponerlo debajo de la lengua (sin lavarlo) y acudir al odontólogo para que lo implante inmediatamente. El mismo procedimiento se debe tener en cuenta en el caso de que el diente se hunda en la encía.
Sabemos que un accidente es difícil de prever y evitar. Pero hay algunas recomendaciones que deberíamos llevar en consideración:
- Acompañe a su hijo en las situaciones nuevas que considere un peligro, guiándole en adquirir el cuidado necesario para que pueda participar en juegos y deportes correspondientes a cada edad.
- Los más grandecitos deben usar protectores adecuados, hechos a medida, cuando andan en bicicleta o patinete, o practican deportes como rugby, hockey, o karate.
- Evitar el uso de juguetes rodantes antes de los 3 años.
- Eliminar vasos de vidrio, botellas, etc.
- Utilizar el asiento trasero del coche y cinturón de seguridad.

viernes, 19 de marzo de 2010

Orientaciones: Enuresis

Aquí os dejamos unas orientaciones a tener en cuenta cuando nuestro hijo presenta enuresis. Se corresponden con el boletín de la Escuela de Padres nº14 (entregado en formato papel).
Tipos:
Enuresis diurna: El niño/a se hace pis durante el día.
Enuresis nocturna: El niño/a se hace pis durante la noche
Enuresis primaria: No ha presentado al menos un periodo continuo suficientemente largo.
Enuresis secundaria: Ha presentado al menos seis meses de continencia y durante ese tiempo ha sido capaz de controlar su esfínter.
Enuresis orgánica: Tiene una causa orgánica
Enuresis funcional: Tiene una causa psicológica
Factores que favorecen la adquisición del control de esfínteres.
1.- Elegir el momento adecuado para comenzar el entrenamiento. No conviene precipitarse.
2.- Quitar a la niña/o los pañales para que sepa que no debe hacérselo encima.
3.- Procurar que el niño/a se siente en el orinal a las mismas horas y en el mismo lugar.
4.- El clima de entrenamiento ha de ser relajado y agradable.
5.- En ocasiones, recurrir a situaciones de juego.
6.- En la medida en que el niño/a muestre entusiasmo por ello y vaya siendo más autónomo, dejar de intervenir nosotros.
7.- Utilizar refuerzos cuando la niña/o no se orine tanto de día como durante la noche.
Recomendaciones:
No etiquetar al niño. No utilizar castigos. No utilizar pañales. No prestar excesiva atención. No prohibir que el niño/a tome líquidos. No conceder ventajas por el hecho de mojar la cama.
CONVIENE HACER: Motivar al niño/a. Animarle a beber en abundancia y retener la orina. Reforzar mediante elogios y atención cualquier avance. Fomentar el aprendizaje y desarrollo de la autonomía del niño/a. Descartar causas médicas
Posibles causas por las que ocurre:
- La capacidad de la vejiga suele ser menor, provocando la necesidad urgente de orinar ante cantidades menores de orina.
- Causas médicas, (por ejemplo las infecciones) son menos frecuentes.
- El sistema de entrenamiento no ha sido adecuado. Se le ha exigido demasiado pronto por lo que el niño puede que no tenga el sistema nervioso maduro, creándole ansiedad.
- Excesiva atención, produciendo impaciencia e irritabilidad en los padres ( No todos los niños tardan lo mismo en controlar la orina).
- Despreocupación, el niño puede estar poco motivado.
- Causas emocionales: como llamadas de atención, por ejemplo ante el nacimiento de un hermano.
- No se ha acostumbrado al niño a visitar el baño en los momentos adecuados, sino ante el mínimo indicio de querer hacer pis, por lo que no sabe retener la orina. El niño no tolera ciertos niveles de presión del músculo.
- A veces la enuresis forma parte de un conjunto de conductas que indican falta de autonomía.
Tratamiento por el día:
 El niño/a debe beber lo normal por el día.
 Se le dice que cada vez que vaya a orinar avise.
 Cuando vaya al baño se le acompañará y se le dirá que retenga la orina hasta sentir molestias. Es muy importante conseguir su colaboración para que esto mismo lo pueda llevar a cabo solo/a en el colegio.
 Debe practicar el cierre de líquidos: (Cuando está orinando, interrumpe el chorro, lo inicia otra vez, lo interrumpe y así sucesivamente). Detrás de cada ejercicio será reforzado con elogios y gestos de aprobación.
Tratamiento por la noche
Se le debe acostar sin pañales. Cuando se levante por la mañana pueden haber sucedido dos cosas:
• Que el niño/a se haya hecho pis, en cuyo caso no hay que hacer comentarios despectivos ni negativos.
• Que el niño/a no se haya hecho pis. En este caso se le refuerza con elogios.
En un almanaque se marcarán los días que no se ha hecho pis, acordando previamente el premio. Si se comienza con un refuerzo continuo, es decir premiando todos los días, pasar poco a poco a un refuerzo intermitente.

jueves, 18 de marzo de 2010

Orientaciones: Los miedos infantiles

Aquí os dejamos unas orientaciones a tener en cuenta cuando vuestros pequeños sienten y expresan miedos infantil. Se corresponden con el boletín de la Escuela de Padres nº13 (entregado en formato papel).
EL NIÑO CON MIEDOS. PAUTAS FAMILIARES
Es muy frecuente observar comportamientos en los niños que manifiestan claramente un miedo ante determinadas cosas, objetos y situaciones. Esto puede considerarse normal como mecanismo de defensa ante la presencia de peligros que amenacen al sujeto. El problema se plantea cuando el niño reacciona de un modo exagerado e ilógico frente a objetos y situaciones cuya amenaza objetiva al no es real.
De este modo podemos diferenciar el miedo de la fobia. La fobia consiste en una reacción de miedo exagerada ante el objeto o situación, produciéndose un estado emocional de reacción excesiva aunque no esté presente el objeto o situación de miedo.
ALGUNAS IDEAS SOBRE LOS MIEDOS:
No todos los miedos son malos. Es necesario que el niño aprenda a "guardar las distancias" de los objetos o situaciones potencialmente peligrosas: vehículos, etc... Los niños aprenden a tener miedo, viendo a otra persona asustada. Algunos ambientes familiares son totalmente negativos para el niño (comentarios sobre miedos, amenazas, cosas desagradables, etc). Los padres con miedos, suelen tener hijos con miedos. Si él niño llora al tener miedo y entonces usted le refuerza (mimos, caricias, etc.), él niño cesará en su llanto y aprenderá a llorar para obtener la atención de los padres. En general los miedos nunca deben ignorarse, pero tampoco hay que reaccionar excesivamente.
LOS MIEDOS NORMALES
Se trata de un fenómeno evolutivo hasta el punto que la presencia de miedo debería considerarse como una parte integral del desarrollo psicológico normal. Lo anómalo sería su no presencia. El miedo tiene la finalidad de señalizar la presencia de un peligro. Las posibles causas del miedo infantil van cambiando con la edad.
A los 6 meses el niño comienza a manifestar miedo ante estímulos nuevos después siguen siendo temerosos en su primera infancia. Por esta edad surgen otros muchos miedos, a las máscaras, a las alturas a los perros, etc., miedos que tienden a aumentar hasta los 18-24 meses.
A los 9 meses parece ser que la separación de la madre durante mucho rato o quedarse solo en un lugar desconocido es el miedo principal. Alrededor de los 2-4 años aparecen los temores a los animales, aunque pueden persistir por encima de esta edad.
A los 6 años el miedo a la escuela, a la oscuridad, a las catástrofes y a los seres imaginarios (brujas, fantasmas, etc.), pueden convertirse en los temas centrales.
Entre los 6-9 años pueden aparecer temores, ya más reales, al daño físico o al ridículo por la ausencia de habilidades escolares, sociales y deportivas. Los niños de 9-12 años pueden experimentar miedo a la posibilidad de catástrofes, incendios, accidentes, secuestros; temor a contraer enfermedades graves
El miedo es una conducta aprendida, que también se puede desaprender.
LO QUE NO SE DEBE HACER:
Reforzar (caricias, prestar atención extra, etc...) al niño cuando experimente miedo.
Intentar convencer al niño "con razones" de que no debe tener miedo, no resulta para nada efectivo.
Manifestar ustedes miedo delante del niño (padres con miedos, tienen hijos con miedos.
Resultan muy negativos, comentarios sobre miedos, amenazas, cosas desagradables, etc...
Obligarle a afrontar el miedo sin que el niño esta preparado para ello (puede resultar muy negativo).
Regañarle, castigarle o burlarse del niño por tener miedo.
LO QUE SE DEBE HACER:
Ofrecerle apoyo físico y emocional complementándolo con palabras tranquilizadoras.
Presentarle pequeñas situaciones de miedo al niño después de haberle preparado para ello.
Procurar que el niño realice actividades incompatibles con el miedo, puede resultar muy útil proporcionarle durante la presencia del objeto o situación de miedo, cualquier actividad (comer chocolate, oír su música favorita, recordarle lo valiente que es, etc...) que le resulte muy agradable al niño.
Presentarle modelos para imitar: niños de su misma edad que interactúan con la situación sin experimentar miedo.
Por ejemplo, contar historias sobre situaciones de poco miedo en las que el protagonista sea un niño como él, que va superando la situación y se convierte en el héroe o personaje valiente.
Premiar siempre los pequeños avances que realice. Utilice el refuerzo social (caricias, alabanzas, etc.)
Eliminar de los temas de conversación familiar el tema del miedo. El niño no debe oír hablar de "su miedo" en la familia.
En cualquier caso, son esenciales la calma, la confianza, el aliento y la ayuda de los propios padres.
Cuando los temores de los niños se presentan en una frecuencia alta, cuando alteran el desarrollo evolutivo normal del niño, cuando le causa limitaciones en su vida diaria, y los padres no saben cómo manejar la situación, se impone entonces consultar a un especialista en conducta infantil. 

lunes, 8 de marzo de 2010

Orientaciones: Lenguaje infantil y alteraciones (12)

Aquí os dejamos unas orientaciones a tener en cuenta con respecto al lenguaje de nuestros hijos/as. Se corresponden con el boletín de la Escuela de Padres nº12
1. Información general sobre el lenguaje y la comunicación:
El lenguaje es una actividad compleja, típica del ser humano gracias a la cual podemos comunicarnos con los demás y con nosotros mismos, al tiempo que nos permite conocer el mundo y la sociedad de una manera compartida. Desde el momento del nacimiento venimos programados para desarrollar lenguaje y poder comunicarnos. En nuestro cerebro hay zonas que se especializan y gracias a ellas podemos comprender y elaborar los mensajes lingüísticos. Es fundamental para poder desarrollar lenguaje, contar con personas (principalmente la familia) que nos estimule, enseñe y facilite situaciones comunicativas variadas.

2. Indicadores de riesgo:
Durante el periodo de adquisición y desarrollo del lenguaje se pueden producir retrasos, alteraciones, etc. que repercuten en mayor o menor medida a los procesos de interacción y comunicación. Entre los múltiples factores de riesgo, destacamos los siguientes:
- En el primer año de vida el niño/a sonríe poco o nada.
- No emite sonidos ni los intercala en situaciones comunicativas.
- No muestra especial interés por juegos del tipo cucu-tras, cinco lobitos, etc.
- No utiliza el dedo para llamar la atención (final del primer año).
- Presenta catarros frecuentes con presencia de otitis u otorreas intermitentes.
- Utiliza con frecuencia el chupete más allá de los 2’5 años. Igualmente sigue tomando biberones y comida triturada más allá de esta edad.
- Pasado el primer año de vida encontramos signos de alarma, si el niño no muestra interés por objetos y personas del entorno.
- Parece no entender palabras sencillas (adiós, ven a jugar, papá, etc.)
- Alrededor de los 2 años presenta dificultad para entender pequeñas órdenes y mandatos. Y si tiene adquiridas alrededor de 20 ó 25 palabras, no es capaz de combinarlas entre sí y formar pequeñas frases.
- Llama también la atención si juega aislado, de forma atípica y con pocos juguetes.
- No muestra interés por las personas de su entorno. Pocas veces les llama la atención o bien no responde adecuadamente a los intentos comunicativos que los demás puedan ofrecerle.
- Su habla es ininteligible para las personas de su entorno.

3. ¿Qué hacer si detectamos alteraciones?
Consultar cuanto antes con un especialista. Una intervención precoz, ayuda a normalizar el lenguaje más rápidamente.
El logopeda es el profesional especialista en la detección prevención, diagnóstico e intervención de los trastornos de habla, lenguaje y comunicación.

4. Orientaciones para estimular el lenguaje en el medio familiar.
1.- Escuchar a vuestro hijo prestándole toda la atención en los momentos que intenta comunicaros algo. Tened en cuenta que no sólo nos comunicamos con palabras, también lo podemos hacer con gestos .

2.- Estimular la comunicación: es necesario hablarle y dejarle hablar.

3.- Favorecer la comunicación dándole autonomía. Crear rutinas: poner la mesa, recoger los juguetes, llevar la ropa sucia, colocar el abrigo, etc.

4.- Dar tiempo a que el niño responda a nuestras demandas habrá veces que conteste con un gesto y estará bien, otras , contestará con palabras.

5.- Jugar con el niño a escuchar e imitar sonidos del entorno (puerta que se cierra, papel que se arruga, teléfono, ruido de la moto, etc,)de animales(perro, gato, vaca, pajarito,…)de personas( bebé que llora, abuela que canta , etc)enseñadle primero de dónde procede el sonido. Después animadle a imitarlos.

6.- Con objetos cotidianos (peines, cazuelas, vasos, platos , cajas, …) o juguetes similares a los objetos reales , enseñadle jugando, a utilizarlos correctamente.

7.- Mostradle cuentos, fotografías, revistas con objetos y personas conocidas por él para que las señale y las nombre.

8.- Si el niño tiene un buen repertorio de palabras que comprende, animadle a que las pronuncie. Preguntadle. ¿Qué es esto?, responded y animar al niño a repetir. Es conveniente iniciarle la palabra y que él la termine.

9.- Enseñadle canciones con gestos y repetídselas de forma rítmica. Animadle a que las vaya repitiendo con vosotros. Omitid alguna palabra o gesto para que él lo diga o haga.

10.- Animad a vuestro hijo a que realice pequeñas órdenes y mandatos, con objetos y acciones conocidos por él y en situación rutinaria( dame la cuchara, tira el papel a la basura, cierra el cajón, coge las zapatillas …).

11.- Fomentad en el niño el juego imaginativo. Ejemplo: si juega con la muñeca y siempre le da de comer, proponedle que la bañe, la acueste , etc.

12.- Si el niño posee un amplio número de palabras, animadle a que las combine, ejemplo: si mira a su mamá y dice “agua”, decidle “mamá agua”, si dice “adiós”, decidle “adiós papá”, etc.

13.- Jugad con el niño a hacer movimientos con la lengua (lamerse los labios, sacarla fuera, llevarla a la nariz, etc) jugar también a soplar (papeles, matasuegras, etc)

14.- Hablad al niño despacio, con frases cortas, acerca de objetos, personas o acontecimientos que él pueda conocer o entender.

15.- Decidle las palabras correctamente y no como las pronuncia el niño ( si las pronuncia mal).

16.- Intentad comprender los mensajes de vuestros hijos; si no lo conseguís, hacerle preguntas hasta conseguirlo ,o bien , guiaros por el contexto. Asegurado siempre que la comunicación queda abierta.

17.- Aprovechad que el niño os imita para que vaya pronunciando mejor, pero hacedlo como un juego. No os enfadéis si no repite bien, no insistáis, seguramente no puede hacerlo mejor.

18.- Vuestro hijo debe decir pequeñas frases y utilizarlas con distintas personas y en distintas situaciones. Cuando habléis o juguéis con él, animadle a que lo haga.

19.- Contadle cuentos, con imágenes y posteriormente hacerle preguntas acerca del mismo.

20.- Animad y participad con vuestro hijo en juegos del tipo; comiditas, granjas, disfraces, muñecas, coches, etc.

21.- Después de un paseo, viaje, cumpleaños, etc comentad con el niño lo que han hecho, han visto, han jugado,… Hablad también de las personas, los objetos, las situaciones, etc.

sábado, 6 de febrero de 2010

Orientaciones: Decálogo

Aquí os dejamos unas orientaciones a tener en cuenta para la alimentación, la higiene y el cuidado personal de nuestros hijos/as y el sueño. Se corresponden con el boletín de la Escuela de Padres nº11 (entregado en formato papel).


DECÁLOGO DE LA ALIMENTACIÓN
Si como “chuches” me duele la barriguita
Y de comer me quita las ganitas.
Mamá, no me alimentes con biberón
Porque en la guarde me llevo el sofocón.
De naranjas, de manzanas, de lechuga y de melón,
Me como siempre un montón.
Con juguetes en la mesa no debo estar
Porque si no la comida se va a enfriar.
A la hora de comer,
De la silla no me levantaré.
Con cuchara y tenedor
Se come mejor.
El agua más rica está
Si en el vaso me la das.
Para ser un campeón
De todo comeré yo.
Dame de comer a mis horas
Que mi estómago se descontrola.
La comida tengo que masticar
Para que el estómago no tenga que trabajar.

DECÁLOGO DE LA HIGIENE Y CUIDADO PERSONAL
Antes y después de comer,
las manos me lavaré.
Uñas de manos y pies me cortarás,
porque si no daño me harán.
La cabecita limpia tiene que estar,
para que los piojos no puedan entrar.
Para estar sanito,
a menudo dame un bañito.
Después de comer el cepillo utilizaré,
para que mis dientes limpios estén.
Con ropa fácil de quitar y poner,
yo solito me vestiré.
Si me abrigas mucho no puedo jugar,
sudo, y … voy a enfermar.
Cámbiame de ropa a diario,
y cuando sea necesario

DECÁLOGO DEL SUEÑO
A las 9’30 en mi camita debo estar,
porque tengo que descansar.
Si en mi cama me duermo solito,
el hábito cogeré prontito.
Si me duermo con un muñequito,
más fácil me dormiré solito.
Temprano me levantarás,
para que pueda desayunar.
Durante el día me estimularás,
y antes de acostarme me relajarás.
TABLA ORIENTATIVA DE HORAS DE SUEÑO DIARIAS RECOMENDADAS POR EDADES:
                             EDAD             HORAS RECOMENDADAS
1 semana                   16-17 h.,
3 meses                     15 h.,
6 meses                     14 h.
12 meses                   13 ¾ h.,
18 meses                   13 ½ h.,
2 años                       13 h.
3 años                       12 h.,
Si el niño duerme dos horas más o menos no significa un problema.

jueves, 22 de octubre de 2009

Orientaciones: Educar en responsabilidad

Aquí os dejamos unas orientaciones a tener en cuenta para educar en responsabilidad a vuestros hijos e hijas. Se corresponden con el boletín de la Escuela de Padres nº7

¿Qué entendemos por responsabilidad?
Responsabilidad es asumir las consecuencias de los actos que hacemos libremente sobre las decisiones que tomamos. La responsabilidad no solo se refiere a uno mismo, sino también a la responsabilidad con los demás, puesto que todo lo que hacemos tiene repercusión en los otros.
Uno de los objetivos que nos proponemos como padres, muchas veces de forma no consciente, es la de preparar a nuestros hijos e hijas para que aprendan a tomar decisiones, libres y personales, debiendo asumir las consecuencias que se deriven de ellas.
La responsabilidad tiene relación directa con la libertad, no podemos asumir nada que no hayamos decidido previamente, si no hay libertad no tiene sentido hablar de responsabilidad, pero también somos responsables de lo que hacemos sin querer porque todo lo que hacemos tiene siempre consecuencias, en mayor o menor grado. De ahí que uno de nuestros empeños sea el de fomentar la reflexión, evitar la impulsividad porque el pensamiento debe ir antes siempre que la acción.
¿Cómo educar en responsabilidad?
A veces nos preguntamos a qué edad debemos comenzar a educar en responsabilidad a nuestros hijos. Como en cualquier hábito que se les quiera enseñar es aconsejable comenzar desde pequeños: el niño/a comenzará a decidir sobre su ropa, sus juegos, sus juguetes ...
Primero ha de aprender a ser obediente sobre las decisiones que tomen sus padres o educadores, para poco a poco ir aprendiendo a tomar sus propias decisiones.
Antes de los tres años es conveniente comenzar el aprendizaje: recoger sus juguetes, ayudar en las tareas domésticas, darle comida a su mascota ... son tareas que puede realizar sin problemas y que se irán convirtiendo en una herramienta eficaz para educarles desde muy pequeños en el hábito de la responsabilidad.
El hecho de que cometan errores no debe hacernos desistir, los padres debemos estar ahí para orientarles.
Pasos a seguir para ayudarle a ser responsable:
Establecer normas que sirvan como puntos de referencia.
Empezar por tareas simples que tengamos la seguridad que el niño sabe hacer y poco a poco ir introduciendo y enseñando otras más complejas.
Mostrar seguridad y firmeza en lo que le exigimos utilizando argumentos y razonamientos.
Procurar que exista una concordancia entre nuestros actos y nuestras palabras.
Escuchar al niño/a de forma positiva, Al dialogar con él / ella, nos explicará y nos hará partícipes de sus sentimientos, opiniones, preferencias, emociones… Nosotros podemos aprovechar para orientarle en sus decisiones.
Dejar claro al niño/a que nos preocupamos por él/ella y hacérselo saber.
Hay que decirles “TE NECESITO”, hacerles ver que su colaboración es necesaria, y que todos deben contribuir en las responsabilidades de casa.
Estimular y apoyar sus decisiones, sus ilusiones ante situaciones que vayan surgiendo. Con 3 años ya se les puede iniciar en la resolución de problemas. Confeccione junto a él/ella una lista de posibles soluciones ante problemas concretos.
Dejar que el niño/a afronte las consecuencias de sus actos, si su comportamiento afecta a otras personas, impóngale sus consecuencias.
Actuaciones que deben evitarse:
- Sobreprotegerlos en exceso con atenciones, cuidados, mimos, regalos, etc. Al niño/a no debemos evitarle cualquier esfuerzo o sacrificio.
- Cumplir cualquier deseo o capricho del niño/a ni adelantarnos a ellos. Debe aprender que no siempre se puede alcanzar lo que se desea.
- Darles una educación paternalista y sobre-protectora en la que todo esté hecho, así conseguiremos niños inmaduros e incapaces de desarrollar su responsabilidad.
- Exigirles resultados inmediatos. Cualquier aprendizaje lleva su tiempo.
- Asumir sus responsabilidades porque nosotros lo hacemos más pronto y mejor.
Educar en la responsabilidad consiste en ayudar a los niños a asumir sus errores, a rectificar si es necesario y a cumplir con las obligaciones y compromisos